Ubicada en el municipio de Juan C. Bonilla a la orilla de la carretera que une al aeropuerto con Cholula, la planta BonaFont se encontraba cerrada y ocupada por un puñado de manifestantes que exigen su cierre ante la explotación desmedida del agua.
Durante madrugada centenares de policías estatales y guardia nacional retomaron las instalaciones.

