Los síntomas del sarampión suelen aparecer entre 10 y 14 días después de la exposición al virus. El más visible es una erupción cutánea prominente.
Los primeros síntomas suelen durar entre 4 y 7 días, e incluyen:
secreción nasal
tos
ojos llorosos y enrojecidos
pequeñas manchas blancas en la cara interna de las mejillas
La erupción cutánea comienza entre 7 y 18 días después de la exposición, generalmente en la cara y la parte superior del cuello. Se propaga durante unos 3 días, hasta llegar a las manos y los pies. Por lo general, dura entre 5 y 6 días hasta que se desvanece.

